Thursday, July 3, 2008

Los primos genéticos WIRTH y el boricua de apellido Rosa




Por Sonia M. Rosa-Vélez M.A.


La genealogía es a la vez un pasatiempo y una ciencia bastante exacta. En términos simples, es la búsqueda de los miembros y las historias de nuestras familias. De acuerdo al Diccionario en Línea de la Real Academia Española genealogía es: (Del lat. genealogĭa, y este del gr. γενεαλογία). 1. f. Serie de progenitores y ascendientes de cada persona, y, por ext., de un animal de raza. 2. f. Escrito que la contiene. 3. f. Documento en que se hace constar la ascendencia de un animal de raza. 4. f. Disciplina que estudia la genealogía de las personas. 5. f. Origen y precedentes de algo. (www.rae.es)

La genelogía intenta ponernos en contacto con los misterios de nuestro pasado. Ese es el caso de mis familiares paternos: los Rosa de Aguada, Puerto Rico. Para nosotros, los miembros del clan Rosa, la información sobre la familia siempre había sido un misterio. Nuestras preguntas siempre se encontraron con evasivas y el colectivo encogimiento de hombros. Averiguar sobre el pasado de la familia, en una familia de obreros de la caña de azúcar, siempre giraba en torno a la Central Azucarera Coloso, y solo movía la investigación una o dos generaciones en el pasado. La investigación genealógica tomó vida y forma cuando se integró la tecnología a la búsqueda. El acceso rápido a la Internet y las bases de datos genealógicas y genéticas abrieron un nuevo y desconocido capítulo de la historia de los Rosa. El lapso de tiempo en el que se descubrió la información fue breve y los resultados son simplemente asombrosos.


La genealogía, la Internet y la genética


Durante una de la visitas veraniegas de mis padres a mi residencia en el estado de Virginia, Estados Unidos, tuve la oportunidad de compartir mi árbol genealógico con mi padre. Ya había llamado a casi todos los miembros conocidos de la familia y quería confirmar la información. Asombrado con la cantidad de nombres que tenía guardados en mi software Family Tree Maker, la memoria de mi honorable padre se refrescó, se fue en un buen vuelo y recordó cantidad de nombres. La cosa se puso mejor cuando lo llevé a las páginas del Censo utilizando la base de datos de Ancestry.com2. Con calma, por varias horas, durante una tarde demasiado calurosa para dejar el refugio de la casa, él comenzó a re-descrubrir a sus parientes en el Censo. ¡Eran muchos! Gente, que yo había oído mencionar solo por motes y apodos. No solo los nombres fluyeron también las historias eran nuevas y nunca antes narradas. Historias de artesanos que también eran músicos y construían sus propios instrumentos. Hermanos y primos que organizaban grupos musicales para amenizar bodas, cumpleaños y bautizos le añadieron fuego a la leyenda de que los Rosa somos parientes del bardo Rafael Hernández. Una joven viuda, molinera de profesión, vestida de blanco, y su esposo que murió trágicamente quemado en las calderas de la central azucarera se convirtieron en mis hasta entonces desconocidos bisabuelos.

Tuvimos varias de estas escapadas matutinas y vespertinas por los escondidos lugares de la Internet que mi padre desconocía, y que echaban luz al pasado de los Rosa, añadiendo parentescos con los Vadi y los Bercedoni entre otros. Al finalizar la visita, le propuse a mi padre que nos hiciéramos ambos la prueba de A.D.N. para conocer de donde eran nuestros ancestros que siempre se han presentado tan elusivos. El aceptó mi invitación y juntos nos lanzamos en un viaje, al mundo de la genealogía genética.

La prueba de A.D.N.

El viaje fue corto, en poco menos de dos semanas llegaron los “kit” que
contienen dos raspadores, y dos tubitos con líquido que ayuda a preservar el A.D.N recolectado del interior de la boca y, hasta el sobre para enviarlo al laboratorio de Family Tree DNA. A esta gente no se les escapó ni un detalle. El proceso no envuelve ni una gota de sangre y no causa dolor ni incomodidad alguna.
Los resultados no se hicieron esperar y en cerca de un mes la data final llenó de sorpresa a mi familia. Un mensaje de correo electrónico nos trajo la noticia. El A.D.N. (Y) de mi padre, Pascual Rosa-Feliciano pertenece al haplogrupo J2.
Inmediatamente tuve que refrescar los crudos conocimientos que poseía de genética y como siempre la Internet me ofreció rápidas respuestas. La cantidad de información era casi abrumadora. Mientras tanto la sorpresa se complicaba un poco con la lista de la base de datos de Family Tree DNA que emparentaba a mi padre con una docena de hombres de origen del oriente de Europa y, de lugares tan lejanos como: Bielorusia, Lituania, Polonia, Checoslovaquia, Alemania, Ucrania, etc, todos judíos.

Cuando hablamos del tema, previo a la llegada de los resultados mi padre y yo teorizamos acerca de los resultados de la prueba. Ambos esperábamos resultados de la etnia española o del Sur del Sahara con alguna ascendencia quizás del oeste de Africa. Todas nuestras especulaciones resultaron erradas. Me tomó varias horas procesar toda la nueva infomación sobre el pasado y origen étnico de mi familia y a la misma vez se encendían en mi mente luces con respuestas del por qué de la secretividad de la familia.

Habían escondido que eran judíos por 400-500 años. Eran los despreciados “marranos” de los que había leído en mis libros de la historia de las Cruzadas. Tema que me obsesionaba desde mi juventud y el que había investigado para varias de mis clases durante mis días de universitaria. ¡Tantas disgresiones personales que inmediatamente tuvieron respuestas claras Mi familia era parte de la diáspora judía. Quizás por eso los hombres de mi familia son católicos de nombre y solo pisan la iglesia para bodas y funerales. Probablemente, eso explicaba la afiliación de mi bisabuela con la Iglesia Adventista del Séptimo Día, religión cristiana que mantiene la observancia del sábado y otras tradiciones, como la dieta judía. Puras especulaciones de mi parte, pero teorías plausibles en mi mente.

Llamé a mi padre y la sorpresa fue mucha. Pascual Rosa- Feliciano el veterano de la Guerra de Corea, el sargento de la Reserva del Ejército de los Estados Unidos, el perito electricista que trabajaba 20 horas al día durante la zafra de la Central Azucarera Coloso, estaba sinceramente emocionado al conocer de sus ancestros judíos. Su tono era de sopresa y de mucho respeto.

Comenzaron a llegar los mensajes por correo electrónico de parte de los que en un comienzo fueron los primeros doce primos genéticos. Algunos de ellos con un marcado linaje sacerdotal o levitas, otros de ascendencia ashkenazi-judía. Estos hombres en su mayoría conocían bastante de su pasado. Varios eran sobrevivientes del Holocausto y solo podían trazar sus historias familiares hasta ese momento negro de la historia de la humanidad. Apellidos como: Glazer, Greenspan, Huebscher/Hubscher/Hübscher, Issroff, Lourie, Mokotoff, Nathan, Nitz, Rosoff, Rossoff, Russler, Sachar, Spector, Spertus, Tanenbaum, Tenenbaum, Tobin, Wolinsky emergieron atados a los Rosa por lazos genéticos. En muchas ocasiones era simplemente imposible ignorar las similitudes fonéticas entre apellidos como Rossoff, Rosof, Isroff y Rosa. Utilizando algunos de estos nombres se creó el acrónimo WIRTH-Nigloss8, para agrupar a los miembros del grupo, que eventualmente se conviritió en solo WIRTH al descubrir asombrosas anormalidades comunes en su firma genética.

Ciencia y ficción

Recientemente los WIRTH han hecho noticia en los periódicos de Tel-Aviv gracias a un detallado artículo escrito por Schelly Talalay Dardashti titulado: ¿Ashkenazi o Sefardita?: el A.D. N. une a familia y despierta preguntas.9 Al momento de la publicación del artículo ya habían 25 familias en el grupo y el número ha seguido creciendo al National Geographic crear su proyecto del Genoma Humano y unir fuerzas con los laboratorios de Family Tree DNA. Schelly Talalay Dardashti comentó en su artículo:

Twenty-five families, 22 of them now Jewish, have been identified via DNA testing as descendants of a common paternal ancestor who lived several hundred years ago. The families were connected through Family Tree DNA, a DNA testing company with a large Jewish database. Using DNA in genealogical research is becoming increasingly common, and many people test themselves because they're curious about their origins. Individuals who match are put into contact with one another. In this case, a host of genealogical questions remain: What was the time period, location and identity of the common ancestor, and what were the migration routes of his descendants? (Schelly Talalay Dardashti)

No podemos dejar de mencionar la detallada labor científica científica del ingeniero retirado Herb Hubscher y el Dr. Saul Rossof sobre la genealogía y la genética de nuestra nueva familia.

Vienna-born electrical engineer Herbert Huebscher, 80, of New Hide Park, N.Y., spearheaded the project, together with South African-born Dr. Saul Issroff, who now lives in London. It began when Huebscher was tested, and Issroff was the only exact match in the database of Family Tree DNA, one of the leading companies doing this kind of testing. Extended testing showed just a small genetic difference, making them "genetic cousins." They, like the families, matched on 37 genetic "markers." The Jewish families' origins are in Galicia, Podolia, Crimea, Belarus, Lithuania and Latvia -- the Pale of Settlement; five are Levites. In Puerto Rico, one recently learned of possible Jewish ancestry; those from Germany and Hungary suspected it, but do not consider themselves Jewish. Today, the families live mostly in the United States and United Kingdom. The families share rare Y-DNA anomalies as well as the 37 "markers," making a common ancestor a virtual certainty, company founder Bennett Greenspan says. (Schelly Talalay Dardashti)

En su presentación a finales del verano del 2006 Rosoff y Hubscher entraron con profundidad en los detalles de la genética de los que ahora son más de 25 familias y un total de sobre cincuenta individuos. Muchos miembros del grupo han solicitado una prueba de A.D.N. con más detalles, (la prueba original solo estudia doce marcadores) y, de la prueba básica han pasado a explorar las opciones que presenta un prueba más amplia de veinticinco. treinta y seis, y en algunos casos hasta sesenta y siete marcadores. Los resultados no se han hecho esperar y han confirmado las sospechas de nuestros eruditos en residencia que sin lugar a dudas este grupo tiene un ancestro común de origen judío. También se corrigió la creencia errada de que habían dos subgrupos entre los primos genéticos: los WIRTH y los NiGloss. La pruebas ampliadas confirmaron que todos tienen las mismas mutaciones en los mismos cromosomas, entonces todos son WIRTH. Aunque el misterio no está del todo resuelto y quedan muchas preguntas que contestar existe la esperanza de que en el futuro se nos unirán personas con genealogías documentadas hasta la Edad Media, que ayuden a aclarar o resolver el misterio del ancestro común. Todavía queda sin resolver el misterio del origen: ¿Ashkenazi o Sefardita10?

Solo la ficción

El contacto ha sido constante y ha trascendido las fronteras de muchos países.
Amistades se han forjado y ya no solo nos comunicamos tocando los temas de genética y genealogía si no que también hablamos de nuestras familias, salud, planes para el futuro y hasta religión. Llevamos ya varios años carteándonos con nuestros hallazgos sobre genealogía, siempre buscando al elusivo ancestro común. Buscando contestar el millón de preguntas sobre el pasado de este hombre que viajó del este de Europa a Puerto Rico, quizás buscando una nueva vida y una nueva identidad. No solo, tratados científicos han florecido de esta unión si no también trabajos de ficción como los del licenciado Roberto Hübscher, quien reside en Argentina y ha dejado volar su imaginación en una corta ficción histórica sobre los Rosa que tituló: Playing around with names and places:

Once upon a time, in the old days of the Phoenician merchants, many Jews came with them from the Holy Land and settled down in a colony on the shore of the Mediterranean Sea, where today is the autonomous region of Catalonia, at the north-east of Spain.They lived there for several generations. Sometime, around 1450, a Levite named Zeev (wolf, in Hebrew) Since he lived in the town of Rosa, he was known with the name of Zeev Hashoshani (Lobo, el de Rosa, from shoshan = rose in Hebrew) Zeev had several children, among them males who used de additional name “ben Zeev” (= wolves son) In those days, in 1492, de king Ferdinand of Spain decreed that all non-Christians had to convert or leave the country by the end of the year. Most of the Jews chose the way to Portugal, but a short tome later, they where also expelled from there and fled to the tolerant Netherlands. One or more sons of Zeev Hashashoni translated their names to travel without awaking too much attention. So, they changed their name to López (son of Lupo, wolf in Spanish or Latin) and kept their origin identity. So, they changed their surname to Lopez de Rosa. Once in the Netherlands, they shortened their surname just to Rosa or Roose. One of their descendants migrated to the New World and settled in New Amsterdam (today New York) and founded a family there. His Jewish ascendance is strongly sustained by the names of his first sons: Arie (Ariel = G”ds lion) and Heyman (now very usual Jewish surname) So the branches of Zeev Hashoshani grew in the New World. Fleeing from Spain, another López de Rosa managed to board a ship sailing to the West Indies and landed in La Hispaniola. To disguise his ancestry, he dropped the “López” and just kept “Rosa” as surname. He lived there and built a family. Later on, his Jewish origin was discovered and he decided to convert to Catholicism, (or, at least, appear so) Nonetheless, he had to leave Hispaniola and settled in the west of Puerto Rico.

Roberto Hübscher, como hombre letrado que es, ubicó a mis ancestros de apellido Rosa en el pueblo que lleva el mismo nombre al este de la provincia de Cataluña. Simple y sencillamente abordó la toponimia como herramienta de estudio de la genealogía. El poblado costero de Rosas de Cataluña es un buen lugar donde comenzar a buscar a nuestros elusivos ancestros.

Conclusión

Nuestro caso no es el único. Muchas personas que se han hecho la prueba de A.D.N. han descubierto lazos filiales con etnias para ellos desconocidas en la historia oral y escrita de sus familias. Casi siempre la secretividad se ha debido al fenómeno de la invisibilidad para la supervivencia.

La invisibilidad cultural es un proceso por el que pasan grupos oprimidos por culturas dominantes o por prejuicios de la sociedad. Históricamente uno de los grupos que ha tenido que resignarse a la invisibilidad han sido las mujeres. De igual manera los grupos nativo-americanos ante la llegada de la opresora presencia invasora tuvieron que hacerse invisibles. Las cruzadas forzaron a los judíos a dispersarse y a convertirse en invisibles para una sociedad cristiana que los despreciaba, oprimía y exterminaba sistemáticamente. Ahora, gracias a los avances de le genética se han desenterrado estos secretos y lo que entonces era invisible ahora es visible.

En nuestra labor investigativa faltan muchas cosas por hacer, hay muchos cabos sueltos que atar. Todos estos hombres del linaje genealógico WIRTH tienen muy claro y documentado su origen en el este de Europa. Todos menos nosotros, los Rosa de Puerto Rico. Los documentos del Registro Demográfico de nuetro pueblo costero, Aguada, se quemaron en un incendio a mediados del siglo XIX. Es por eso que una visita investigativa a los Archivos de Indias en España es mandatoria.

El grupo ha ido creciendo y con cada individuo que se une resurge la esperanza de estar un paso más cerca en nuestra peregrinación en retroceso a nuestro pasado. Los primos genéticos WIRTH y el boricua de apellido Rosa tienen una meta en común que alcanzar. Sin embargo, no todo es mirar hacia el pasado. Los Rosa junto a nuestros nuevos primos genéticos debemos mirar con renovado interés a nuestro futuro. Cada gramo de información que obtenemos sobre nuestro pasado alumbra a nuestro futuro. ¡Tenemos mucha historia que hacer y mucho que escribir!

4 comments:

B3N Wirth said...

Hola Mi nombre es Abel Benjamin WIRTH suarez, soy mexicano de nacimiento me gustaria entrar en contacto con Usted ya que tambien estoy muy interesado en el origen de nuestro apellido.
reciba saludos

Roberto said...

Unos meses después de redactar mi aventura "jugando con nombres" averigüé que había incurrido en un error, aunque no muy importante para el contexto. La palabra hebrea para "rosa" es "barud"; "shushan" es el lirio (aquel gfamoso de "los lirios del valle..."
Luego, nuestro inventado antepasado se llamaría Zeev HaBarudi (Lobo, el de Roses)

jorge said...

saludos, soy Rosa pero del este de la isla- Humacao, me gustaria saber mas de nuestro apellido

ROSART PUBLICIDAD said...

Hola. (Somos Rosa de Aguas Buenas)me sorprendo de su escrito, pues le he preguntado a mis familiares y nunca me han sabido comentar de sus origenes, gracias por esto. Me gustaria saber mas información de como llegaron al centro de la Isla.
Gracias.